No, no voy a hablarles de mi enfermedad. Me he propuesto no hacerlo al menos en este breve espacio que perdurará en el tiempo. (Holi, archive.org) Vamos a ver como me va.
Atrás he dejado las lamentaciones, el dolor que ha significado la noticia para mi, mi familia y amigos, y la gran la pena de no poder cumplir uno de mis grandes sueños con el viaje a India, Beca ganada de por medio. Todo pasa por algo, Es para mejor, Ya vendrán mejores tiempos y la cacha de la espada y la pata de la guagua. Bla blé bli blú y frases típicas mas no menos ciertas.
Ayer fue aquel día en que lloré mariconamente culpando a Dios, a la Virgen, a los Santos, al Papa, a Maritza, a Juana, a Pedra y Diega, al trago, al cigarro y a ese estúpido mensaje que decía “Todo se paga en la vida Simón, y a ti te tocará pagarlo en algún momento”, culpé a todos y a todo de esto. Pero eso fue ayer.
Hoy, me limpié las rodillas peladas, sacudí la tierra de mis cañuelas, me sequé los ojos, me limpié los mocos, tomé una gran bocanada de aire y caminé. Con el potito parado, pechito de paloma, cabeza levantada y sonriendo.
Los días han pasado tan rápido que no alcanzo a procesar muy bien lo que muchas veces pasa. Desde saludos inesperados, cariños por compromiso, llamadas con conversaciones extrañas y “amigos” aparecidos, hasta el cariño de mi familia, la cocina especial sin sal, sin azúcar, sin grasas, sin carne de la Vero, las llamadas del Wilson preocupado, las salidas con mi hermano Wilson y los viajes a Santiago re-conociendo gente muy especial. Todo esto ha sido un torbellino de emociones. En menos de 4 meses.
¿Qué cosas he aprendido?
El amor y el cariño no se fuerzan
Entregar amor y cariño es un acto natural, casi una necesidad fisiológica. Desde tu mamá que te hace la sopita hasta tu amigo que te va a dejar después del carrete. All we need is love. Ese cariño y ese amor es natural, sale solito. Pero también existe el cariño forzado, ese entregado para no quedar mal, para cumplir, para seguir el morbo, para ser parte del piño, para decir “Ah, yo también lo conocí”. Créanme, el amor y el cariño no se fuerzan. El natural, el amor real, se nota a la legua.
Cuando te dicen cuídate, haz caso.
Nunca fui muy dado a los médicos, exámenes y tal. Siempre te dicen “Simón, cuídate”. ¿Y uno que hace? . Nada. No es que andemos haciendo estupideces todos los días (algunos sí) pero tampoco hacemos caso a los consejos del cuerpo y la mente. Siempre es necesario hacerse al menos una revisión cada 10.000 kms. Ojalá revisar latas, pérdida de aceite, topones, funcionamiento del motor, luces, neumáticos y todo. Sale caro, pero más barato que un funeral.
Facebook si sirve para algo
El tema comunicacional se ha manejado de manera correcta a través de Facebook y Twitter. ¿La razón? Sencillo: Llegas a más gente, es más barato y más práctico. Andar contando la misma historia 20 veces por teléfono se torna desagradable con el tiempo. Además, aprovechas de contarle a gente que quizás nunca se enterará sino es por Facebook, aquellos que pasan todo el día metidos en esa cosa maligna. O sea, si sirve para algo.
Nos encanta dar lástima y hacernos las víctimas
Increíble, te cortan el pelo al rape, te hacen quimioterapia y te llevan en una silla de ruedas con cara de poto y créeme, las miradas cambian increíblemente y ya no son las mismas que recibías cuando entraste todo guapo. Ahora la gente piensa “Pobrecito”, “Tan joven”, “A cualquiera le puede pasar”. Pero ¿saben? A veces es peor que la gente te haga sentir enfermo, a veces es rico sentir como si no pasara nada, no por sacarle el poto a la jeringa, sino porque hay una lucha interna por no dar lástima ni hacernos las víctimas. Si, lo reconozco a veces es complejo no dar lástima, no ser patético y contar la historia y el sufrimiento como si nos fuéramos a morir de la pura pena. Si, nos gusta hacernos las víctimas a veces. Nos gusta, pero tenemos una lucha interna en no ser patéticos y seguir adelante, con fuerza, con energía, con ganas (como Piñera “Arriba los corazones!”).
Actitud 100%
Es verdad, cuando regalas sonrisas, recibes sonrisas me dijo una gran y querida amiga una vez. Andar con buena cara, de buena onda, siempre recibiendo buena onda y jamás entregando mala onda, actitud zen 100% tiene su recompensa. A ver, hay un límite que rompe el deseo para todo, una cosa es andar buena ondi y otra cosa distinta es andar aguantando pelotudeces y respondiendo cuanta tonterita te llegue. Andar buena ondi no significa necesariamente que aguantes todo.
Para finalizar, quiero contarles que “Todo Marcha Bien” (Cómo el título de la canción de Robi Draco Rosa que solo tiene el título bueno). Gracias por la buena onda, los comentarios, la fuerza, las energías, los rezos y oraciones, las mandas, velas, flores, regalos, mensajes de Facebook, correos, llamadas, visitas y por sobre todo, esas conversaciones que me han recordado lo vivo que estoy.
Nota: Finalmente, si terminé hablando de mi enfermedad, es inevitable, es parte de mi vida de ahora en adelante.
Monu!
es bkn poder compartir perspectivas parecidas respecto lo mismo con otro humano….
espero nos juntemos pronto y seas un as del tango jajaja (ojo.. solo una s.. )
un abrazo enorme!
arroz